Las Crónicas Misteriosas: La Reunión Misteriosa por Luis A. Rodríguez

Titulo del libro : Las Crónicas Misteriosas: La Reunión Misteriosa
Fecha de lanzamiento : December 30, 2008
Autor : Luis A. Rodríguez
Número de páginas : 96
Editor : Xlibris US
Las Crónicas Misteriosas: La Reunión Misteriosa por Luis A. Rodríguez

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Luis A. Rodríguez con Las Crónicas Misteriosas: La Reunión Misteriosa

Mientras Dante caminaba en medio de aquellos pasillos rodeado de toda clase de libros; su mente se concentr tanto en esas incgnitas que realmente andaba buscando y que no lograba encontrar. Estaba tan concentrado que por un momento dej de sentir el lugar y sinti que su mente se alejaba de su cuerpo. Se encontr una vez ms en el mundo de los sueos; esos sueos que lo perseguan con ms frecuencia ltimamente. Sinti el aire clido y fuerte que le robaba su gorra y al querer cubrirse su cabeza con sus manos corpulentas su pelo se le incrustaba en ellas. Senta un olor que no descifraba y un ruido que le llegaba hasta la mdula de sus huesos. Era un ruido seco que lo torturaba. Perciba algo ms, algo que no haba sentido o visto antes. Algo que le pareca De pronto sinti un suave movimiento y una voz que haba odo antes. Era la voz de Maribella que lo estaba sacando de aquel sueo o trance.
La copa se le haba cado y el contenido se haba desparramado sobre la delicada alfombra. Se sinti abochornado y dese desaparecer de inmediato; pero, la suave voz de Maribella lo tranquiliz. Lo tom de la mano y lo dirigi al sof ms prximo. Dante se dej conducir sin oponer resistencia. Todava parte de su mente deambulaba.
Transcurri un buen tiempo para que se recuperara por completo. Cuando lo hizo se disculp por el dao que haba causado. Aunque Maribella le mencion que el dao era lo de menos, que lo ms importante era que se sintiera bien; Dante segua disculpndose. Para que no siguiera sintindose culpable, Maribella fue a la cocina y volvi con unos lquidos especiales para sacar manchas en alfombras.
Dante se tom el tiempo de hacerlo y terminada la labor, pareci recuperar no slo su estado de nimo si no tambin su energa. Maribella observando tal cambio lo confront directamente y sin evasivas. Le pregunt que ella necesitaba saber exactamente que le haba pasado. Dante comprendiendo que si Maribella estaba de su parte no tena porque ocultarle lo que le haba pasado. Total, haba venido para eso.
Poniendo cada detalle en su respectivo lugar, le explic que los sueos a que l se refera y lo que le acababa de suceder eran exactamente iguales. La nica diferencia, aclar, es que era la primera vez que le pasaba despierto. Le explic detalle por detalle de todo lo que se acordaba. Al final del relato le mencion que haba un evento que no se acordaba. Le prometi que tan pronto viniera a su mente lo escribira y se lo iba a comunicar.
Maribella, despus de escuchar la narracin y haber estudiado detenidamente la lmina y ledo el pie de gravado, aquella narracin conectaba en cierto punto. Maribella le dijo, Dante vuelve a revisar ahora esta pgina detenidamente y extrae cualquier similaritud que tu mente registre. Dante hizo lo que Maribella le peda y despus de esforzar la mente hasta el lmite exclam, Maribella! Maribella! Hay algo en comn en esta pgina y mis sueos. Mira la posicin y color de las hojas, qu t observas en ellas?
Cambiando de posicin y agarrando el libro, Maribella las observ detenidamente y despus de unos momentos le dijo, lo nico que puedo observar es, que da la impresin, que el pintor de esta lmina pint las hojas en una forma que representaran que un violento viento las estaba moviendo. A lo que se refiere al color se dira que es otoo o estn pasando por un tiempo de sequa. Efectivamente, le contest Dante hace unos momentos en mi sueo, si se le puede llamar as, sent un viento fuerte. Tan fuerte que me quit la gorra de mi cabeza. Adems, sent que ese viento estaba acompaado de un calor sofocante. Pareca que estaba en un lugar en el que no haba llovido por mucho tiempo; o quizs, me atrevera a decir, cerca de un lugar desrtico. Haba algo extra, algo que por primera vez se me presentaba en mis sueos. Estaba a punto de visualizar lo que era cuando cuando volv en s. Dante no quera que Maribella se sintiera mal.
En verdad, l le agradec

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